Elena y Fernando
No lo engendraron, pero lo eligieron. Así empieza la historia de Elena y Fernando en Damián.
No lo engendraron, pero lo eligieron. A veces la familia empieza con una decisión, no con una sangre.
Dos desconocidos, una decisión
Elena y Fernando son un matrimonio de campesinos que, una noche, reciben algo que no esperaban ni pidieron: un recién nacido, entregado por tres desconocidos con prisa y miedo en los ojos. Podrían haber cerrado la puerta. No lo hicieron.
Todo lo que Damián llega a ser empieza ahí, en esa decisión de dos personas comunes que no sabían nada de puertas temporales ni de Dalmáticos de Fuego — solo que había un niño que necesitaba un hogar.