Pedir ejemplares de autor a IngramSpark: mi periplo desde Inglaterra hasta Murcia
Cuando un escritor autopublica su libro, una de las ilusiones más bonitas es recibir por fin los ejemplares impresos en casa: olerlos, pesarlos, abrirlos y pensar: «Esto lo he escrito yo». Pero entre esa ilusión y el paquete en tus manos puede haber un camino mucho más largo de lo que parece.
Hoy quiero contarte mi experiencia pidiendo ejemplares de autor a IngramSpark, con la esperanza de que, si estás pensando en hacerlo, no te encuentres con las mismas sorpresas que yo.
El pedido: 27 libros desde Inglaterra
El 23 de octubre hice un pedido de 27 ejemplares de mi novela, un libro de unas seiscientas páginas en tapa blanda. La impresión se realizó en Inglaterra y el envío tenía como destino Murcia.
En IngramSpark elegí la modalidad de envío Premium DAP. ¿Qué significa esto? Básicamente, que los aranceles, el IVA y las tasas aduaneras no estaban incluidos en el precio del pedido. Habría que liquidarlos cuando el paquete llegara a España.
Existe otra opción, DDP, en la que todos esos impuestos y gestiones se pagan por adelantado. Es más cara al principio, pero evita sorpresas posteriores. Y aquí empieza mi primera recomendación: no te dejes llevar solo por el precio inicial.
La impresión fue rápida; el viaje, no tanto
La parte buena: los libros se imprimieron en unos dos días. Hasta ahí, todo perfecto.
Después tomó el relevo UPS, la empresa transportista. Según IngramSpark, el envío podía tardar entre dos y siete días. Parecía razonable.
Pero el 30 de octubre el paquete llegó a las instalaciones de Barcelona y se detuvo. No porque hubiera un problema con los libros, sino porque tenía que pasar por aduanas.
Y aquí comenzó el periplo.
La aduana: el tramo que nadie te cuenta
Hasta el 3 de noviembre no recibí el aviso de que debía rellenar un documento para autorizar al transportista a realizar las gestiones aduaneras. Lo cumplimenté ese mismo día y lo envié por correo electrónico.
Por la tarde recibí otro aviso: tenía que pagar los aranceles y el IVA correspondientes a la importación.
Hoy, 5 de noviembre, la mercancía ya está liberada en un almacén de Barcelona. Aún no la he recibido en Murcia.
Es decir: entre el pedido y la entrega pueden pasar muchas más jornadas de las que uno imagina. Y no porque haya hecho nada mal, sino porque un envío internacional con aduanas tiene sus propios tiempos, trámites y costes.
¿Cuánto cuesta realmente cada libro?
Este es quizá el dato más importante para un autor.
Un ejemplar que en origen puede costar entre 9,50 y 10 euros —entre impresión y envío— puede acabar costando al autor unos 12 o 13 euros cuando sumas:
- Aranceles de importación.
- IVA.
- Tasas y gastos de gestión aduanera.
- Posibles recargos del transportista.
En mi caso, un libro de seiscientas páginas en tapa blanda. Con otros formatos, tamaños, tipos de papel o calidades, los precios pueden variar bastante.
Pero la conclusión es clara: el precio que ves al hacer el pedido no siempre es el precio final.
El problema del margen en librerías
Y aquí viene la segunda parte, igual de importante.
Si el precio de venta al público de tu libro ronda los 22 o 25 euros, y una librería acepta distribuirlo —algo que no siempre ocurre con libros autopublicados—, normalmente pedirá un descuento comercial de entre el 30 y el 40 %.
Hagamos números sencillos:
- Si tu libro se vende a 24 euros y la librería se queda con el 35 %, son 8,40 euros.
- Si tu coste real por ejemplar ha sido de 12 o 13 euros, el margen que te queda puede ser muy pequeño. O directamente negativo.
No digo esto para desanimar a nadie. Lo digo para que calcules con calma antes de comprometerte con presentaciones, ferias, librerías o envíos internacionales.
Mis consejos para nuevos escritores
Después de esta experiencia, estas son las recomendaciones que me habría gustado recibir antes de hacer el pedido.
1. No dejes los ejemplares para el último momento
Si tienes una presentación, una firma o un evento, no hagas el pedido una semana antes. Aunque la impresión sea rápida, la aduana y el transporte pueden retrasarse.
Mi consejo: cuenta con al menos dos o tres semanas de margen, especialmente si los libros vienen de fuera de la Unión Europea.
2. Calcula el coste total, no solo el precio del pedido
Antes de comprar, suma:
- Coste de impresión.
- Envío.
- IVA.
- Aranceles.
- Tasas de gestión.
- Posibles recargos.
Solo así sabrás cuánto te cuesta de verdad cada ejemplar.
3. Valora la opción DDP
La modalidad DDP es más cara al principio, pero te ahorra sorpresas, esperas y trámites. Si tu prioridad es recibir los libros sin complicaciones y tienes una fecha importante, puede merecer la pena.
A veces pagar un poco más por adelantado es comprar tranquilidad.
4. No uses el coste de tus ejemplares como base para vender en librerías
Los ejemplares de autor son estupendos para presentaciones, regalos, ventas directas o contacto personal con librerías. Pero no conviene calcular el margen de venta en canal tradicional partiendo de un coste elevado por importación.
La distribución y la compra directa de ejemplares son dos cosas distintas, con lógicas y costes diferentes.
5. Habla con las librerías antes de imprimir mucho
No todas las librerías trabajan con autopublicados. Y las que sí lo hacen suelen pedir condiciones comerciales concretas.
Antes de pedir una gran cantidad de ejemplares, pregunta, informa y negocia. Puede ahorrarte mucho dinero y disgustos.
Una reflexión final
Esta experiencia me ha enseñado algo que quizá debería haber sabido antes: publicar un libro no termina cuando pulsas el botón de «publicar». Tampoco cuando recibes la prueba impresa.
Publicar es también aprender a moverse por un mundo de impresores, transportistas, aduanas, impuestos, librerías y márgenes.
No es glamoroso, pero forma parte del camino.
Y si estás empezando, no te preocupes si cometes errores como el mío. Lo importante es documentarse, calcular bien y compartir lo aprendido para que otros escritores no tropiecen con la misma piedra.
Porque al final, esto de escribir y publicar es un camino que hacemos mejor cuando lo compartimos.